Tanorexia: obsesión por el bronceado.
La tanorexia o trastorno obsesivo por el bronceado, es el término usado a menudo para describir una condición en la cual una persona genera una necesidad obsesiva para lograr un tono de piel más oscuro, ya sea tomando el sol al aire libre o en cabinas de rayos uva, que nunca puede alcanzar al creer tener un tono mucho inferior al real.
Los casos graves de tanorexia pueden ser considerados muy peligrosos debido a la sobreexposición a los rayos ultravioleta que conlleva dicha adicción, hecho que puede ser causa de muchos efectos secundarios negativos, entre ellos el cáncer de piel. 
Síntomas:
-A pesar de que el síndrome no ha sido oficialmente descrito por la comunidad médica, existen síntomas que pueden ser: ansiedad excesiva por no perder el tono ganado, la competencia entre compañeros para ver quién puede conseguir el bronceado más oscuro y la frustración crónica sobre el color de la piel, cuando la persona afectada está convencida que su tono es constantemente inferior de lo que realmente es.
Aun no se sabe muy bien en que grupo de patologías englobar la tanorexia:
-Puede ser un indicador de padecer un trastorno dismórfico corporal, un trastorno mental en el que uno es excesivamente crítico en relación a su físico o imagen ya sea real o imaginado, como sería el caso de la anorexia. Los que sufren anorexia comúnmente creen que tienen sobrepeso, cuando en realidad, son nutricionalmente inferiores y físicamente son mucho más delgados que el promedio. De la misma manera, un tanoréxico puede creer que él o ella tienen un tono pálido de piel, cuando en realidad resultan ser bastante oscuros de piel.
-Los tanoréxicos experimentan una pérdida del control de sus límites, lo cual evita detener el proceso de bronceado una vez la piel ya está morena. Dicho patrón es similar a otras adicciones como el alcoholismo o tabaquismo.
-El trastorno obsesivo-compulsivo puede ser el trasfondo de este síndrome: conducta de tomar el sol compulsivamente, visión muy sesgada de sí mismo (trastorno dismórfico corporal) que le impide estar satisfecho con su bronceado, de manera que se produce un autosabotaje muy frustrante: tomo el sol para verme moreno pero siempre estoy blanco, así que tomo más el sol pero siempre estoy más blanco de lo que quisiera. El pensamiento le juega de equipo contrario a la conducta, el objetivo que busca la conducta es impedido por el pensamiento, el pensamiento le niega la satisfacción, le genera frustración.
Y no dejemos de otorgarle al entramado médico-farmacológico su porción de responsabilidad en esta moda del bronceado que, para algunas personas, se convierte en trastorno.

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Tuesday, August 19th, 2008 at 2:38 pm under
