Category : Estrés Postraumático

La teoría del apego (John Bowlby)


La teoría del apego (John Bowlby, 1958)

Definición de apego

La teoría del apego lo define como el lazo afectivo que une al niño y una figura específica que se expresa en la tendencia estable a mantener la proximidad y cuya vertiente subjetiva es la sensación de seguridad. Incluye el patrón habitual de expectativas, necesidades, emociones y comportamientos en interacciones interpersonales.

En función de las respuestas de los cuidadores a las conductas de apego, los niños van construyendo esquemas de las relaciones constituidos por las expectativas acerca de la disponibilidad de la figura principal de apego y por la representación de uno mismo como merecedor o no de cuidados.

Estos esquemas de apego pueden resultar desadaptativos cuando dificultan la búsqueda y el aprovechamiento de las relaciones interpersonales.

La calidad del vínculo, la respuesta sensible consistente de las figuras de apego a las necesidades del niño, será un factor determinante para el desarrollo de la personalidad y para la generación de los patrones de relación interpersonal a lo largo de la vida.

Tipos de apego en la infancia

La teoría del apego describe cuatro tipos:

Apego seguro: se caracterizan por el predominio de una valoración positiva de sí mismo y por la capacidad de percibir a los otros como personas en quien confiar, accesibles y sensibles a las propias necesidades. Tienen relaciones abiertas, productivas y flexibles, favoreciendo un funcionamiento psicosocial saludable.

Entre los tres y cinco años, por lo general, los niños con apego seguro son más curiosos, competentes, empáticos, resilientes y seguros, se llevan mejor con otros niños y forman amistades más estrechas que niños con apego inseguro.

En la niñez media y adolescencia, los niños con apego seguro suelen formar amistades más estrechas y más estables y mostrar un buen ajuste. Además, presentan niveles más bajos de psicopatología.

El apego seguro en la infancia se relaciona con mayor calidad de relaciones románticas en la edad adulta.

Apego inseguro evitativo: se caracterizan por la infravaloración de las relaciones de apego, poca confianza en los miembros de la familia y patrones de relación que incluyen idealización, rechazo o indiferencia hacia las figuras de apego.

Suelen ser personas autosuficientes e independientes que tienden a controlar sus emociones y a evitar la intimidad. Presentan una visión positiva de sí mismos. Además, muestran niveles más altos de psicopatología.

Apego inseguro ambivalente: se caracterizan por valorar sus relaciones de apego, aunque expresan temor a ser abandonados y tienen escasa autonomía. Las relaciones incluyen algún tipo de rechazo o interferencia de sus padres. Presentan mayor riesgo de psicopatología.

Apego inseguro desorganizado: se caracterizan por ser incapaces de mantener una estrategia de apego coherente. Parecen carecer de herramientas para lidiar con el estrés. De igual modo, muestran mayor riesgo de psicopatología.

Consecuencias del apego a largo plazo

Tal como propone la teoría del apego, la seguridad del mismo parece influir en la competencia emocional, social y cognoscitiva presente y futura. Cuanto más seguro sea el apego de un niño con un adulto, más probable será que desarrolle buenas relaciones con los otros.

Es importante tener presente el carácter preventivo de las intervenciones que puedan modificar estilos de apego inseguros, ya que se transmite de forma intergeneracional: la imagen de uno mismo y de los demás que tienen los progenitores influye en la percepción de sus hijos, en la manera de tratarlos y en la calidad de sus respuestas a las demandas de atención y cuidado.

Por tanto, si los progenitores establecen un apego inseguro con sus hijos puede surgir la probabilidad de maltrato o forma abusiva de comportamiento hacia los infantes, aumentando el riesgo de experiencias traumáticas.

En relación a las experiencias traumáticas, uno de los tratamientos actuales con mayor evidencia empírica es el EMDR (leer más sobre EMDR: http://www.akapsico.com/emdr/ )

la teoria del apego

¿Te ha interesado el tema? Más información aquí: El apego

Andrea Figar Álvarez

Psicóloga

Violencia intergeneracional


Violencia intergeneracional

“La violencia intergeneracional es todo acto u omisión sobrevenido en el marco familiar por obra de uno de sus componentes que atente contra la vida, la integridad corporal, psíquica, emocional o sexual, la libertad de otro componente de la misma familia o que amenace gravemente el desarrollo de su personalidad”.
Existen variables que se asocian a la violencia familiar como son la edad y el sexo de la víctima, siendo los más vulnerables los niños, adolescentes, mujeres y ancianos.

Atendiendo a Echeburúa y cols. (1998), los comportamientos violentos que se producen en el hogar familiar son resultado de la interacción entre un estado emocional intenso de ira, actitudes de hostilidad, déficit en habilidades de comunicación y solución de conflictos, factores precipitantes como el estrés diario y la percepción de vulnerabilidad de la víctima.

Una de las intervenciones más recomendadas para mejorar la calidad de la comunicación familiar y  prevenir la violencia y el maltrato interpersonal es la Comunicación No Violenta (leer más sobre comunicación no violenta: http://www.akapsico.com/category/comunicacion-no-violenta/ )

Los datos del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (2011) en el “Informe sobre el maltrato infantil en la familia en España”, ofrecen como conclusión una relación positiva entre padecer maltrato en la infancia y ser maltratador/a en la edad adulta.

Teoría del aprendizaje social (Bandura, 1986)

Esta teoría sostiene que la mayor parte del aprendizaje humano se produce por la observación que realizamos sobre las conductas de otras personas, actuando como modelos conductuales. De este modo, se explica la transmisión de la violencia intergeneracional a través de la observación de la misma, de padres a hijos.

Existe una relación entre la experiencia de violencia sufrida y la perpetuación del maltrato en generaciones posteriores. Parece que aquellas personas que en su día fueron objeto de maltrato o que lo habían observado en su entorno por parte de sus padres manifestaban, cuando llegaban a adultos, unos comportamientos similares con sus propios hijos.

Además de de desarrollar una conducta violenta, los niños/as que han vivido en estos hogares sufren el riesgo de desarrollar Estrés Postraumático y una serie de desequilibrios psicológicos como Depresión y Ansiedad o Trastornos del Comportamiento.

Pero que existan estas relaciones no implica que no se pueda evitar que se dé. Si se trata el trauma vivido por el adulto cuando era niño, se reduce el riesgo de que este maltrate a su hijo. De esta manera, es posible solucionar un trastorno psíquico en el adulto (estrés postraumático, depresión, etc.) y evitar que el niño o la niña reciban maltrato y así, vamos cortando la violencia intergeneracional. Para este fin existen diversos sistemas terapéuticos, siendo el EMDR una de las intervenciones con mayor apoyo empírico y más eficaces (leer más sobre EMDR: http://www.akapsico.com/category/emdr-tic/ )

violencia intergeneracional

 

Para leer más sobre el tema:

La teoría del aprendizaje social como modelo explicativo del maltrato

 

Andrea Figar Álvarez

Psicóloga

 

Biofeedback HRV y Coherencia Cardíaca para Prevenir el TEPT


Un Entrenamiento con Biofeedback HRV y Coherencia Cardíaca para Prevenir el TEPT puede ser una estrategia útil, eficaz y relativamente fácil de implementar.

El Desarrollo de la Resiliencia que se consigue con el entrenamiento y práctica diaria de las Técnicas de Coherencia Cardíaca y el apoyo de los Biofeedback HRV (Variabilidad de la Frecuencia Cardiaca) puede reducir los síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

Se trataría, por tanto, de una estrategia preventiva, ya que el entrenamiento lo llevarían a cabo personas sanas antes de que hubieran desarrollado el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).biofeedback coherencia cardiaca

Se ha encontrado una menor Variabilidad de la Frecuencia Cardíaca (HRV) en personas diagnosticadas de TEPT.

Una menor HRV también se asocia con Estrés Psicológico.

Una mayor HRV se asocia con interacciones sociales más positivas y con una mayor Resiliencia. Por tanto, un entrenamiento en Coherencia Cardíaca con Biofeedback HRV, que incrementa la Resiliencia Psicológica y la flexibilidad autonómica, puede incrementar la capacidad del individuo para adaptarse a los cambios y las demandas ambientales, así como a optimizar sus funciones ejecutivas.

Así lo indica un estudio reciente, llevado a cabo en 2018, con militares de la Guardia Nacional estadounidense.

Puedes leer el resumen del artículo traducido al castellano y el estudio íntegro en inglés aquí:

Entrenamiento en HRV y Reestructuracion Cognitiva para Prevenir TEPT

 

Más sobre Coherencia Cardíaca y Biofeedback HRV:

http://www.akapsico.com/category/coherencia-cardiaca/

 

Qué es un Trauma Psíquico


Un Trauma Psíquico es una situación muy estresante (Situación Vital Estresante) vivida frecuentemente con sentimiento de impotencia (“no puedo hacer nada” “soy incapaz de manejarlo”, etc.) a menudo en un aislamiento enocional (nadie puede entenderme, a nadie le importa, para qé lo voy a contar, etc.) que nos pilla “a contra pie” (inesperada) y que parece no pasar en el tiempo (“la veo como si fuera ayer”) nos deja “congelados”, como si una parte de nosotros mismos se hubiera quedado entonces en aquel momento.

Muy ligado al fenómeno del Trauma Psíquico existe otro llamado Disociación: algunos Traumas Psíquicos se encuentran completamente “disociados”, es decir, no los recordamos en absoluto. Sin embargo, en mi experiencia, es más frecuente que podamos recordar algunos aspectos (lo que vimos, por ejemplo, el recuerdo visual) sin que ello nos produzca malestar, mientras que otros aspectos (lo que sentimos o lo que oímos, por ejemplo) se ha quedado escindidos (Disociación parcial) desintegrados de la vivencia, y son esos aspectos (o la situación completa si la amnesia es total) los que se acoplan a situaciones del presente y manifiestan la pervivencia del Trauma Psíquico provocando trastornos de Ansiedad (Fobias Específicas, Ansiedad Generalizada, Angustia, Pánico, Estrés Postraumático, Agorafobia…) y de Depresión.

De manera que esos “aspectos” (memorias sensoriales específicas”) que se han quedado disociados de la experiencia original,”andan revoloteando” por nuestra mente y, como si no supieran estar solos, como si existiera un campo de fuerza que los atrajera hacia situaciones concretas, se asocian en nuestro día a día a lugares, condiciones, situaciones que en algo se asemejan a la antigua, produciendo las respuestas de Angustia y de Pánico (también están detrás de muchos problemas de Depresión).

Para resolver estas condiciones patológicas psico-emocionales son especialmente útiles:

Técnicas de Reprocesamiento e Integración Cerebral (EMDR, TIC, Cromo-TIC, ICV, etc.)

Psicología Energética o Tapping (EFT, TFT)

Pablo Pérez García, Psicólogo

Oviedo y Gijón, Asturias

Tfno: 629835699; mail: pablo@akapsico.com

Características del trauma emocional que lo agravan y predisponen a sufrir un trastorno grave


El acontecimiento es vivido de manera dramática.
Formamos parte activa de la situación, es decir, el conflicto nos coge en medio.
Nos pilla desprevenidos, cuando uno menos se lo espera.
Es vivido en soledad, rumiando continuamente el problema (aunque todos saben lo que nos ha pasado, nadie sabe lo que hemos sentido)
No se encuentra una solución satisfactoria, es decir, la herida queda abierta.

Bibliografía:

“DHS”, Dr. R.G. Hamer.

¿Qué es un Trauma?


CUANDO uno vivió una situación que no pudo asimilar, que le superó, y le abruman sensaciones o imágenes de insatisfacción, un diálogo interno angustiante, emociones negativas como la culpa, la angustia o el miedo cada vez que recuerda aquel hecho, y esto sucede más a menudo de lo dignamente soportable, entonces podemos hablar de Trauma Psicológico.

Existen muchas situaciones potencialmente traumáticas así como muchas manifestaciones encubiertas de un trauma psicológico (aquello que nos genera malestar puede ser algún estímulo asociado al Trauma, y no el trauma como tal. Una de las manifestaciones, más o menos encubiertas, más comunes de los Traumas Psicológicos son los Trastornos de Ansiedad (Pánico, Angustia y AgorafobiaAnsiedad Generalizada, Fobias, etc.).

CUANDO disponemos de las capacidades necesarias para asimilar las situaciones que la vida pone en nuestro camino, entonces “atravesamos” esas situaciones, aprendemos y nos desarrollamos a través de ellas. Si, por el contrario, se nos presenta una situación que no somos capaces de asimilar e integrar en nosotros mismos, porque no disponemos de las capacidades suficientes – y las capacidades requeridas para asimilar, pongamos por caso, un maltrato cuando somos niños, o un terremoto o un grave accidente cuando adultos, son, aproximadamente en un 25% de los casos, insuficientes o inadecuadas– entonces podemos decir que “la situación nos atraviesa”, y con ser atravesado quiero decir que la experiencia deja una herida, una marca, una brecha que rompe y desorganiza la integridad de nuestro ser e impide el desarrollo sano de nuestra propia existencia. Entonces podemos hablar de Trauma Psicológico.

Aquello que forma parte de nosotros mismos pero no integramos, no asimilamos ni aceptamos, no comprendemos, queda reprimido, sojuzgado, contenido en cierta manera, aislado del resto. Todo Trauma conlleva una represión que consume energía del organismo y resta capacidades al sujeto para afrontar el estrés diario.

Cualquier defensa que conlleve una evitación del Trauma Psicológico es, a largo plazo, inefectiva. El enemigo está adentro, nos corroe las entrañas, no podemos sacárnoslo de encima porque es parte de nosotros mismos, es como un cancer que extiende sus ramificaciones imparablemente, un cancer que confundimos con un organismo enemigo y que en realidad es una rebelión de nuestras propias células. La persona pasa por la vida, pero también la vida pasa a través de la persona, y deja rastro, a veces huellas indelebles y dolorosas por las que no pasa el tiempo (Traumas Psicológicos). Estos Traumas Psicológicos pueden ser atajados, comprendidos, asimilados, transformados y superados con ayuda de una buena psicoterapia. Estudios clínicos demuestran que EMDR (Técnicas de Reprocesamiento) así como TFT (Técnicas Energéticas) son algunas de las terapias más eficaces para resolver estos Traumas Psicológicos y las manifestaciones asociadas como, por ejemplo, los Trastornos de Ansiedad. 

Pablo Pérez GarcíaFirma: Pablo Pérez García
Psicólogo, Coleg.: O-02138
Experto en Psicopatología Y Salud
pablo@akapsico.com
Teléfono: 629835699